Alejandro Cortés
Me han dicho que soy cuadrado. Puede que sea cierto, lo bueno es que cuando leo me vuelvo amorfo.
Hace casi dos décadas aprendí a respirar. Soy de infancia futbolera. Siempre me ha gustado la escuela. Empecé a leer en la secundaria, francamente porque no quería llegar a la preparatoria (donde, según las historias que llegan a mis oídos, tenías que leer como máquina) sin tener el hábito. Pero le agarré el gusto.
Estudio Química de Alimentos (no, no me dedico a hacer galletas). Soy aficionado al cine, a la buena música (adjetivo subjetivo en exceso), a los alebrijes. Espero no pelearme algún día contigo por verte tirar basura en la calle.
La corredora de Cuemanco y el aficionado a Schubert
En La corredora de Cuemanco y el aficionado a Schubert, Mónica Lavín
reúne 14 historias que giran en torno a los invisibles hilos de
titiritero que juntan o separan a los personajes.
El episodio que otorga el título al libro trata de seres rutinarios:
Sandra, una asidua corredora de sábados y domingos, que con cada
zancada logra distanciarse de su inestable vida amorosa. Guillermo, un
asiduo asistente a conciertos filarmónicos, que llena agujeros internos
con esa gama de sonidos y silencios.